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Este es uno de los temas más importantes y de mayor crecimiento en la salud visual actual, especialmente para padres de niños y adolescentes. El enfoque eseducativo, preventivo y tranquilizador, pues es el adulto que busca lo mejor para su hijo.
¿Has notado que la graduación de tu hijo no para de subir cada año? La miopía infantil no es solo un problema de ver mal de lejos; es un crecimiento excesivo del ojo que puede prevenirse.
Hoy en día, no solo ponemos gafas para que vean bien hoy, sino que usamos lentillas de tecnología avanzada para frenar el aumento de la miopía mañana.
La miopía suele aparecer y progresar rápidamente durante la etapa escolar. Frenar su avance no es solo una cuestión de "menos dioptrías", sino de salud ocular a largo plazo:
Reduce el riesgo de problemas graves en la edad adulta (como problemas de retina).
Mejora la calidad de vida y la confianza del niño en el colegio y el deporte.
A diferencia de las lentillas normales, que solo compensan la visión, estas lentes utilizan un diseño de "desenfoque periférico":
Zona Central: Enfoca la imagen nítidamente para que el niño vea perfecto.
Zonas de Tratamiento: Envían una señal al ojo para que deje de crecer a lo largo. Es como decirle al ojo: "Ya has crecido suficiente, detente aquí".
Entendemos que cada niño es diferente, por eso existen dos sistemas principales:
Cómo funcionan: Se ponen por la mañana y se tiran por la noche.
Ventaja: Son extremadamente cómodas y seguras. Al ser nuevas cada día, el riesgo de infección es casi nulo. Ideales para niños que hacen deporte.
Cómo funcionan: Se usan solo mientras duermen. La lentilla moldea suavemente la córnea durante la noche.
Ventaja: El niño se quita las lentillas al despertar y ve perfectamente todo el día sin necesidad de gafas ni lentillas. Es la libertad total para nadar o jugar.
¿A qué edad pueden empezar? No hay una edad mínima "mágica", pero se suelen recomendar a partir de los 6-7 años, siempre que el niño demuestre madurez para seguir unas normas básicas de higiene.
¿Son seguras para un niño? Absolutamente. Los materiales actuales son altamente transpirables. Con la supervisión de un profesional y una buena enseñanza de higiene, el riesgo es mínimo.
¿Realmente frenan la miopía? Los estudios clínicos demuestran que pueden frenar el avance de la miopía entre un 40% y un 60% comparado con el uso de gafas convencionales.
El control de la miopía requiere un seguimiento personalizado. Realizamos pruebas específicas (como la medida de la longitud del ojo) para determinar cuál es el mejor sistema para tu hij@.
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