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Una lentilla limpia es sinónimo de un ojo sano. Tan importante es elegir la graduación correcta como el líquido que mantiene tus lentes hidratadas y libres de bacterias.
Aquí encontrarás todo lo necesario para que estrenar lentillas cada día (o mantener las mensuales como nuevas) sea una experiencia cómoda y segura.
No todos los líquidos son iguales. Elige el que mejor se adapte a tu tipo de lentilla y a la sensibilidad de tus ojos:
Solución Única (Todo en uno): La opción más práctica. Limpia, desinfecta, aclara y conserva. Ideal para usuarios de lentillas mensuales y quincenales que buscan rapidez.
Sistemas de Peróxido: La limpieza más profunda. No contienen conservantes, por lo que son perfectos para ojos muy sensibles o alérgicos.
⚠️ Nota importante: Requieren un tiempo mínimo de neutralización (normalmente 6 horas) antes de volver a ponerte la lentilla.
Solución Salina: Perfecta para aclarar las lentillas antes de ponértelas, pero recuerda: no desinfecta. Úsala como paso final, nunca para guardar tus lentes.
¿Pasas muchas horas frente al ordenador o en ambientes con aire acondicionado?
Lágrimas Artificiales: Gotas diseñadas para usarse con las lentillas puestas. Aportan una hidratación extra instantánea.
Gotas sin conservantes: Las más recomendadas para uso frecuente, ya que no irritan el ojo a largo plazo.
Sprays Oculares: Una alternativa cómoda que se aplica sobre el párpado cerrado para refrescar la mirada.
Estuches para lentillas: El lugar donde pasan más tiempo. Consejo Pro: Cámbialo cada mes para evitar la acumulación de bacterias.
Packs de Viaje: Botes pequeños (menos de 100ml) y estuches compactos con espejo para que tu visión no tenga fronteras.
Ventosas de extracción: Útiles para usuarios de lentillas rígidas o para quienes tienen dificultades al manipular lentillas blandas.
1. El agua del grifo es el enemigo: Nunca, bajo ningún concepto, laves tus lentillas o el estuche con agua del grifo. Contiene microorganismos que pueden causar infecciones graves.
2. Líquido fresco cada día: No rellenes el líquido del estuche. Tíralo, enjuaga el estuche con solución limpia y pon líquido nuevo cada noche.
3. Manos secas: Lávate siempre las manos y sécalas bien (preferiblemente con papel que no deje pelusa) antes de tocar tus ojos o accesorios.
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